Valoración del Usuario: 5 / 5

estrella activaestrella activaestrella activaestrella activaestrella activa
 

Caracas- Venezuela y Siria están hermanadas de diferentes formas, pero algo resalta por encima de todas, están en el punto de mira de voraces intereses occidentales que pretenden apoderarse, en un caso de una excelente posición geográfica, y en el otro, de las mayores reservas petroleras del planeta.

Allá por mediados de 2012, cuando la agresión contra Siria escalaba y se anunciaba por los grupos terroristas apoyados por occidente y las monarquías del Golfo la "batalla por Damasco", salieron a relucir informes reiterativos sobre planes que iban más lejos que Siria.
Añejos proyectos geopolíticos delineaban un nuevo reparto del mundo, comenzando por el gran Medio Oriente que eliminaría a Siria, la balcanizaría, y seguiría su curso expansivo sobre el "mal iraní" y las repúblicas asiáticas de la extinta  Unión Soviética, para terminar con Rusia.
Entonces se decía que después de Siria, que en su momento fue el paso obligado del comercio de especies, y ahora se presenta como paso de oleoducto y gasoducto hacia el Mediterráneo y Europa, vendría Venezuela, poseedor de las mayores reservas de petróleo y gas en lo que Washington considera su traspatio.
Guardando distancias y diferencias, la Organización de Estados Americanos (OEA) juega contra Venezuela el papel representado por la Liga Árabe en el caso de Siria.
Los miembros de ese grupo en abierta alianza con occidente se confabularon contra Damasco con el propósito de eliminar el valladar que representan ese pueblo y gobierno para los planes de expansión hacia y desde las fuentes de petróleo y gas.
Por otra parte, en la agresión contra ambos pueblos hay cierto parecido en la piratería y la guerra mediática que enfrentan.
En la primera quincena de julio de 2012, la Red Voltaire y otros medios de prensa alertaron sobre el probable inicio de una guerra mediática contra el pueblo sirio para apoyar las acciones de las bandas armadas y alentar la intervención externa.
En los primeros meses de 2017, las autoridades venezolanas denunciaron la campaña de la cadena CNN y otros grandes medios contra este país. Ahora CNN asumió el rol de Al Jazzera y otras cadenas árabes.
En el caso sirio la denuncia abordó la amplia madeja preparada por expertos en desinformación de Estados Unidos, Francia e Israel, entre otros, para recrear a través de técnicas muy modernas, una situación de guerra, cuyos componentes serían creados en laboratorios en Catar y Arabia Saudita.
Cabe recordar que entonces Voltaire denunciaba que los combates en Siria entre rebeldes y el Gobierno, que todo el mundo veía en la televisión, eran grabados en Catar; y en las cercanías de Doha, su capital, se preparaban decorados que simulaban ser edificios gubernamentales sirios para rodar y filmar falsos enfrentamientos.
Con anterioridad, medios de prensa, incluido The New York Times, publicaron declaraciones de un experto estadounidense que recorrió la región durante tres meses para concretar estos preparativos, en las cuales reveló la existencia de filmaciones de varios centros neurálgicos de Damasco y centenares de vistas que serían trucadas.
Recientemente, Venezuela vivió esa parte del plan agresivo y de la guerra mediática como instrumento que busca la agresión externa promovida por la OEA siguiendo el guión escrito en Estados Unidos y que no se aparta mucho de lo que enfrenta Siria.
En el pueblo de San Félix, estado Bolívar, según un video, el pueblo  saludó con fulgor al presidente Nicolás Maduro, el Jefe de Estado se sube a un vehículo Tiuna, se pone de pie para saludar a la multitud  y una vez que alza sus brazos, centenares de personas comienzan a aplaudir; esa es la realidad.
Sin embargo, en otro video, el de la guerra mediática, que dura apenas 11 segundos y que fue grabado con la conocida técnica de mantener un movimiento confuso de cámara para crear sensación de violencia, se escucha a la persona que lo graba gritar "maldito, maldito" y se observa cómo otras lanzan papeles arrugados y cartas al vehículo donde se trasladaba el Mandatario Nacional.
Según el diario venezolano Ultimas Noticias: "Una vez la pieza fue difundida en redes sociales y vía mensajería digital, voceros de oposición que encabezan el plan para romper el orden constitucional se encargaron de comenzar a "viralizarlo" a través de sus redes sociales con mensajes que tenían la intención de hacer creer que una multitud enardecida había atacado al Jefe de Estado; totalmente falso".
Tal vez a algunos le resulte extraño este paralelismo entre dos naciones tan distantes, pero lo cierto es que los neoconservadores insisten en convertir a Venezuela en la nueva Siria, y hay muchas similitudes en el desarrollo de los acontecimientos, aunque en estas tierras del occidente la violencia no alcanza a lo que vive la nación levantina.
No es una sorpresa que algunos presidentes de Latinoamérica, como el argentino Mauricio Macri en medio de una reunión adulterada del Foro Neoliberal de Davos para América latina, celebrada en su país, expresara: "En Venezuela no hay democracia, en Venezuela se han violado los derechos humanos, hay presos políticos".
Igual vociferaban las monarquías árabes del Golfo contra Siria en 2012, cuando estimulaban la agresión directa de fuerzas occidentales.
La estrategia internacional contra el gobierno legítimo de Maduro está muy clara por la derecha nacional e internacional, como se evidenció en la OEA cuando intentaron aplicar la Carta Democrática, recientemente, para dar continuidad al libreto escrito para el actor Luis Almagro, una pieza clave en la trama antivenezolana.
Visitas de personeros de la oposición a Washington muestran que la estrategia es calentar la calle a como dé lugar, para la intervención del Comando Sur, como manifestó el General estadounidense Kurt Tidd, jefe de dicho comando, quien ya mueve sus peones para una intervención directa, bien sea desde bases en Colombia, Argentina u otras "ocultas" en la región.
Existen otros "parecidos" entre Siria y Venezuela; por ejemplo, a los sirios se les acusó, sin prueba alguna, de usar armas químicas "para reprimir a su pueblo", y de lo demás se encargaron los grandes medios de desinformación.
Ahora no es de extrañar la promoción de este tipo de acusaciones contra las autoridades morochas.  Caracas está "empezando a usar armas químicas" contra las fuerzas de oposición, "tuiteó"  hace pocos días el coordinador político del partido de derecha  Voluntad Popular,  David Smolansky.
El alcalde de El Hatillo comparó el "ataque" policial con el reciente incidente químico en Siria, lo que no es solo pura coincidencia.
Cabe pensar si esto es una invocación a una intervención extranjera sobre Venezuela, pues se ajusta al guión común a todos los operadores íntimamente ligados al gobierno de Estados Unidos.
Según el diario venezolano Ultimas Noticias: "para unos puede parecer una ridiculez, para otros un asunto muy serio. Denunciar el uso de gases tóxicos contra un grupo de personas no debe ser escatimado como jugada "oportunista" por parte de políticos y medios para criminalizar a un gobierno, sino como un llamado con un propósito claro y definitivo".
Lo real es que ahora Venezuela es el blanco de esas apetencias imperiales y en marcha están los planes de quitarle al pueblo las riendas para guiar su destino y, por supuesto, poner en práctica muchas de las cosas oculta del "Plan Colombia", el engendró para la región que en algo se parece a la creación del "gran Medio Oriente",

Luis Beatón / Corresponsal Jefe de Prensa Latina en Venezuela.

Share

Escribir un comentario

No se admitirán palabras groseras, discriminación, ni ataques al sitio o a la Revolución cubana.


Código de seguridad
Refescar